Vigila a tu dinero cómo vigilas a la chica que te gusta

¿Recuerdas los viejos tiempos?

¿Cuando éramos pequeños y nuestra única preocupación era que esa persona que tanto nos gustaba nos volteara a ver?

No te hagas, yo sé que vigilabas a esa persona cómo si fueras el agente 007 en una super misión secreta. De seguro sabías a que hora llegaba a la escuela, en donde se sentaba durante el receso, quienes eran sus amigos, qué clase tenía, quien estaba en su top de myspace etc…

¡No lo niegues! A todos nos pasaba, pero no te preocupes, ya paso, todo está bien, tú tranquilo…

Bueno, ya que tienes bastante experiencia como detective privado, es hora de tomar esa habilidad super poderosa y aplicarla a tu vida financiera.

Primero construye una relación con el banco

Acuérdate de la primera vez que abriste una cuenta de banco, probablemente la abriste en el mismo banco que te recomendaron tus padres o posiblemente en el banco recomendado por tu primer trabajo. Sencillo, fácil y sin complicaciones. Tal cómo le gusta a los pobres.

A la gente no le gusta batallar, es por eso que nunca se toman el tiempo de conocer a profundidad los servicios y prestaciones que ofrecen los bancos e instituciones financieras.

¡Grave error!

¿Te quedarías a dormir con un extraño que no conoces?

¿Entonces por qué dejas que tu dinero lo haga?

Para poder alcanzar tus metas financieras tienes que fijarte en los más mínimos detalles, puede ser que ahora una diferencia de .01% en la tasa de interés no sea la gran cosa, sin embargo es importante porque hay que construir hábitos financieros inteligentes. Por eso te quiero invitar a que hagas lo siguiente:

Tómate una tarde esta semana para acudir a una cita con tu representante de banco para informarte de todos los servicios que ofrecen. De igual manera exige que te den un informe detallado de todas tus cuentas para conocerlas más a profundidad. Incluso te recomendaría que conozcas también otros dos bancos y compares entre ellos para ver cual se ajusta más a tus necesidades.

Lo que no se mide no se mejora

Te contaré un poco acerca de mi vida…

Aunque a veces es difícil, me levanto a las 4:40 de la mañana para ir al gimnasio. En verdad me ha sorprendido lo mucho que he avanzado estos últimos meses haciendo un solo cambio a mi rutina.

El cambio: Medir mi progreso.

Verás, antes solía ir al gimnasio y según yo recordaba cuantas repeticiones y cuanto peso había usado para cierto ejercicio sin la necesidad de anotarlo, pero vaya sorpresa que me llevé cuando decidí empezar a medir mi progreso en mi celular. Me di cuenta que mi memoria me traiciona. Según yo estaba avanzando, pero en realidad estaba en el mismo peso con las mismas repeticiones de siempre.

Todo cambió cuando empecé a medir el peso, las repeticiones y las series que hacía para cada ejercicio. Medir mi progreso me permitió incrementar el peso y las repeticiones para así poco a poco ir alcanzando el físico que quería.

Lo mismo aplica para el dinero.

Si medimos nuestros gastos podemos ver en que áreas de nuestra vida estamos gastando de más y así podemos fijar un presupuesto para tomar ese dinero de más e invertirlo en algún tipo de activo para así alcanzar la estabilidad financiera que deseamos.

Es por eso que te quiero retar a que esta semana midas TODOS tus gastos y observes en que área estás gastando de más y en que área te gustaría estar gastando más.

Con la información que recaudes durante esta semana, el siguiente viernes te voy a enseñar a fijar presupuestos atractivos para que puedas mejorar tu situación económica.

Lo que espero hayas aprendido hoy:

Todos fuimos detectives privados en algún momento de nuestra vida.
El banco es tu amigo, haz tiempo para conocerlo bien.
Medir tus gastos es necesario para fijar presupuestos efectivos.

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