No seas “tú mismo”

“Sé tú mismo”… Este famoso consejo que te dio tu madre cuando querías conquistar al chico o a la chica de tus sueños está sobrevalorado y hasta me atrevo a decir que es uno de los peores consejos que alguien te puede dar.

Déjame te explico de la manera más simple posible…

Tú eres el resultado de dos cosas:

La naturaleza que te programó biológicamente para ser perezoso, rechazar la incomodidad y ahorrar la mayor cantidad de calorías posible.
Y de tus padres que te programaron de acuerdo a sus creencias, experiencias y principios de vida.
¿Es malo esto?

Para nada, te aseguro que la naturaleza y tus padres quieren lo mejor para ti. Por una parte la naturaleza quiere mantenerte seguro y tus padres quieren que seas un miembro ejemplar de la sociedad.

¿Entonces cuál es el problema?

El pequeño gran problema surge cuando dejas que tus experiencias pasadas defina lo que significa ser “tú”.

Se que puede ser un poco incomodo y difícil de entender, pero “tú” en realidad no eres “tú”, simplemente eres el resultado de toda una vida de experiencias que te han moldeado y convertido en lo que ahora conoces como “tú”.

Velo de esta forma, si tus experiencias de vida hubieran sido diferentes, “tú” serías diferente. Entonces, no hay razón alguna para aferrarte al “tú” del pasado, cuando puedes tomar la responsabilidad y ser el artesano del “tú” del futuro.

Por eso no me gusta cuando la gente dice que hay que ser “uno mismo”, porque en cierta forma alienta a la gente a ser conformista y quedarse en su zona de confort.

Así que en vez de ser “tú mismo”, mejor te invito a convertirte en “la mejor versión de ti mismo”.

Pero, ¿cómo lograrlo?

Las cuatro fases
No se tú, pero en lo personal soy una persona metódica y que le encantan los sistemas.

Raramente actúo sin saber exactamente cuál es el resultado final que espero obtener y cuales son las fases que debo seguir para alcanzar exactamente el resultado que quiero.

Habiendo dicho eso, quiero compartir contigo el sistema de cuatro fases que he ideado basándome en estudios científicos, experiencia personal y la observación de la gente cercana a mí.

El objetivo de este sistema es uno:

Ayudarte a dejar de ser “tú mismo” y convertirte en “la mejor versión de ti mismo”.

¿Listo? Comencemos…

Fase 1: ¿Quién eres?
Para está fase debes a tomar el rol de un doctor.

Vas a recolectar información, vas a analizarla y vas a formular un diagnostico.

El objetivo de esta fase es definir la persona que eres actualmente y para lograrlo debes enfrentar esta fase de la forma más honesta y objetiva posible.

Recolección de información…

El primer paso es la recolección de información. Lo que debes hacer en este paso es contactar por lo menos a 5 amigos o familiares y pedirles de favor que te definan como si fueras una palabra de diccionario.

Sí, es super raro lo sé, pero es increíblemente efectivo para saber lo que en verdad proyectas hacia el exterior.

Aquí te dejo un boceto que puedes utilizar para ahorrarte tiempo:

“Que tal [ Ingresa el nombre de tu conocido aquí ], sé que sonará raro, pero estoy haciendo un experimento para conocerme mejor y como tú eres de las personas más cercanas a mí te quería pedir un favor rápido…

Supongamos que eres el encargado de escribir un diccionario y la siguiente palabra que debes definir es “[Ingresa tu nombre aquí]”¿Cómo me definirías? Por favor se lo más duro, honesto y objetivo posible.

Define en qué soy bueno, en qué soy malo y en qué soy un fracaso total. Estoy dispuesto a escuchar hasta las peores criticas porque sé que me ayudarán a crecer.

Te lo agradezco muchísimo y si hay algo en lo que yo te pueda ayudar, por favor házmelo saber.

Gracias,
[Tu Nombre]”

Te ahorre tiempo y calorias así que no tienes ninguna excusa para no hacerlo.

Análisis de la información…

Esta parte es la difícil, no por lo que conlleva, sino porque es probable que te den ganas de aventarle un ladrillo en la cara a las personas que resaltaron cosas negativas de tu persona.

Después de todo somos humanos y las criticas, por más constructivas que sean, siempre serán difíciles de recibir.

Así que antes de aventarles el ladrillo en la cara, te invito por unos minutos a ponerte en los zapatos de la otra persona y tratar de comprender porque te definieron de la forma en la que lo hicieron.

Esto te servirá para descubrir posibles fortalezas o debilidades en tu persona que tal vez ni siquiera sabías que existían.

Formulación del diagnostico

Al final del día tú te conoces mejor que cualquier otra persona y si realizaste este ejercicio de la forma adecuada, habrás obtenido información invaluable para poder formular una definición de la persona que eres en la actualidad.

Entonces, te pregunto… ¿Quién eres en realidad?

Anótalo, es importante para lo que viene.

Fase 2: ¿Quién quieres ser?
¿Te acuerdas cuando nos preguntaban qué queríamos ser de grandes?

Yo lo odiaba.

Quizá sea porque siempre he sido un rebelde sin remedio, pero la realidad es que esta pregunta siempre me hacía sentir como si mi vida no contará hasta que fuera grande y fuera etiquetado como “alguien” ante los ojos de la sociedad.

Lo que en ese entonces no sabía y que con el tiempo he descubierto, es que esta pregunta no es literal, sino que tiene un significado oculto.

La pregunta socialmente aceptable que la gente hace es: ¿Qué quieres ser de grande?

Pero la gente en verdad está preguntando: ¿Con qué vida te quieres conformar cuando cumplas 18 años y tengas que elegir una profesion que te defina de por vida?

Es por eso que cualquier respuesta a esta pregunta que no sea “realista”, es inaceptable.

Piénsalo por un minuto…

Pero bueno, yo no estoy aquí para preguntarte qué quieres ser, sino quién quieres ser.

Hay una enorme diferencia.

La pregunta “qué quieres ser”, te da a escoger y te etiqueta según tu respuesta.

La pregunta “quién quieres ser”, te permite crear y ser libre.

Entonces, al preguntarte, ¿quién quieres ser? te estoy invitando a dejar de lado todas las creencias limitantes que te ha impuesto la sociedad, para así poder definir exactamente la persona en la que que te quieres convertir.

Y bien, ¿cómo hacerlo?

A diferencia de los consejos que da la mayoría, yo no te voy a pedir que elabores una lista de las características y cualidades que te gustaría tener, porque de esta forma tu cerebro estará imaginando y no tendrá una forma real de medir su progreso.

Lo que te voy a pedir es que elijas una persona que te sirva como modelo a seguir.

De esta forma tendrás una referencia real y tu cerebro podrá medir tu progreso de forma sistemática.

¿Qué persona elegir?

Fácil, aquella con la que estarías dispuesto a intercambiar vidas.

Después de que hayas elegido a esa persona que se convertirá en tu modelo a seguir, quiero que investigues dos cosas:

Los principios de tu modelo a seguir.
Los principios de personas similares a tu modelo a seguir.
¿A qué me refiero exactamente con principios?

Bueno, aunque es un concepto muy profundo, te lo defino de forma sencilla:

Un principio es una regla fundamental que sirve como base para el comportamiento y la toma de decisiones de una persona.

Y ¿por qué es importante conocer los principios de tu modelo a seguir?

Por la ley de causa y efecto.

Velo de esta forma, los principios de tu modelo a seguir regulan la toma de decisiones de esta persona y ocasionan que se comporte de cierta manera.

Y como toda causa tiene un efecto, los resultados que consiguen estas personas terminan siendo el efecto de sus principios de vida.

Entonces, si conoces los principios de tu modelo a seguir, puedes trabajar para incorporarlos a tu vida y por consecuencia, obtener resultados similares a los de ellos.

¿Cómo encontrarlos? Sigamos a la fase 3…

Fase 3: Investiga y toma acción
Lo más probable es que la persona que elegiste como tu modelo a seguir jamás haya escrito o hecho públicos sus principios de vida, pero eso no significa que no los puedes descubrir.

Después de todo, recuerda que los principios de vida se ven reflejados en el comportamiento y la toma de decisiones de las personas. De tal forma que al observar la vida de tu modelo a seguir, podrás darte una muy buena idea de cuales son sus principios.

¿Y cómo observar la vida de tu modelo a seguir de cerca?

Es aquí donde hace falta un poco de creatividad e ingenio.

Quizá no puedas observar la vida de la persona que escogiste como tu modelo a seguir de forma directa, pero la gran mayoría de las veces la podrás observar de forma indirecta a través de fuentes como:

Libros
Revistas
Videos
Entrevistas
Televisión
Redes Sociales
Y blogs
Hay un montón de información allá afuera que puedes utilizar, pero en dado caso que no logres encontrar mucha información acerca de tu modelo a seguir, recuerda que siempre podrás encontrar información de personas similares.

Pero… Observar la vida de estas personas no es suficiente, hace falta fomentar un espíritu de curiosidad y preguntarnos por qué actúan de la forma en que lo hacen.

Por eso te recomiendo abrir una pestaña de notas en tu cellular para anotar tus observaciones, o bien, si eres de las personas que prefieren escribir, lo puedes hacer directo en un pequeño cuaderno.

En fin, lo que importa es que no sólo observes a estas personas, sino que analices bien sus principios, los estudies y comiences a trabajar para incorporarlos a tu vida.

Fase 4: Piensa y ajusta el rumbo
Si hay algo que jamás debes olvidar es esto:

Eres una persona única porque nadie en la historia de la humanidad ha tenido exactamente las mismas experiencias de vida que tú y eso te da tremendo poder.

Te lo digo porque indudablemente llegará el momento en el que va a ser necesario transicionar de la fase de aprendizaje, a la fase de innovación.

Es decir, llegará el momento en el que va a ser necesario dejar de emular los principios de vida de las personas que admiras y comenzar a formular los tuyos propios.

Obviamente serán ampliamente influenciados por las personas que has decidido admirar a lo largo del camino, sin embargo, si pones en acción lo que acabas de aprender tendrás el conocimiento necesario para crear la vida que desees.

Brindo por tu libertad y si algún día necesitas algo, no dudes en contactarme a mi correo: Giber@escuelademillonarios.com

Ah y no olvides unirte aquí abajo a la comunidad de Escuela De Millonarios en linea, de esta forma podré enviarte una notificación a tu correo electrónico cada vez que publique nuevo contenido en el sitio web y de vez en cuando te enviaré una que otra sorpresa.

Te puedes unir aquí, o en el formulario que se encuentra terminando este artículo.

Por último, si te gustó este artículo te agradecería mucho que lo compartas en Facebook, de esta forma quizá puedas ayudar a cambiar la vida de alguien que en verdad necesite leerlo.

Muchas gracias, ¡nos vemos a la próxima!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *