Emprendedores ermitaños y sus ideas secretas

Te voy a platicar rápidamente algo que ocurrió el fin de semana pasado.

Era un día hermoso, los pájaros cantaban, las flores florecían y todo era de color rosa.

Lamentablemente todo se derrumbó en un abrir y cerrar de ojos al ver un correo que me mandó uno de mis lectores.

De repente me entraron unas ganas de arrancarme el cabello y lanzar mi laptop volando por la ventana. Te voy a decir por qué, pero antes es necesario volver por por un momento al pasado…

Hace unos días, este individuo me había mandado un correo en el cual me contaba un poco de su vida, de todo lo que ha aprendido acerca de los negocios últimamente, y después procedió a solicitar que le diera un consejo para ayudarlo en su emprendimiento.

Debido a que jamás mencionó el tipo de negocio estaba emprendiendo, dudé en responderle, pero bueno, se había tomado el tiempo de escribirme un párrafo bastante grande, así que decidí mandarle un mensaje preguntándole qué tipo negocio estaba emprendiendo.

Ahora sí, regresemos al día en que casi aviento mi laptop por la ventana…

Como te decía, era un día hermoso hasta el momento en el que vi la respuesta de este individuo. Fue entonces cuando los pájaros dejaron de decir pío, las flores se marchitaron y todo se volvió de color gris.

¿Qué crees que me dijo este sinvergüenza?

Esto: “Disculpa Gibér, pero por el momento no te puedo platicar acerca de mi idea de negocio porque apenas la estoy desarrollando y no quiero que nadie me la robe, espero entiendas.”

Ya habrás visto mi cara de…

Osea, no lo podía creer, esta persona tiene una idea de negocio tan, pero tan buena que no se la puede platicar a nadie porque de seguro se la van a robar.

¿Acaso será la reencarnación de Steve Jobs?

Quien sabe, pero bueno, le deseo buena suerte con su emprendimiento ermitaño.

Ahora sí, lo que quiero que te lleves hoy…

Mira, tener ideas de negocio secretas es uno de los errores más comunes entre los emprendedores novatos. Por miedo a que alguien les robe sus ideas, muchas veces prefieren no decirle ni a sus amigos.

¡Grave error! Yo creo se les ha de olvidar que una idea de negocio es sólo eso, un pensamiento insignificante sin valor monetario hasta que es ejecutado.

Pero bueno, supongamos que la otra persona quisiera robarle la idea, de todos modos lo más probable es que esa persona no tenga ni la experiencia, ni los recursos necesarios para hacerla realidad.

Así que por eso no hay de que preocuparse, lo que sí debería de preocuparnos es querer emprender una idea de negocio sin antes haberla consultado con otras personas.

Ya sabes lo que dice el dicho, dos cabezas son mejores que una y en este caso aplica a la perfección.

Si decides hablar acerca de alguna idea de negocio que tengas con tus amigos y conocidos, no sólo te podrán brindar retroalimentación muy valiosa, sino que también te podrán dar ideas que complementarán a la tuya.

Sólo tú decides qué es lo que harás, pero algo si te aseguro…

Si sabes escuchar bien y le prestas atención a todo lo que la gente opine de tu idea, independientemente si son comentarios positivos o negativos, aprenderás algo nuevo.

Así que por favor, ¡alto a los emprendedores ermitaños!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *