Convierte a tu dinero en esclavo y hazlo trabajar para ti

Hay una frase que escucho en todos los libros, talleres y platicas de negocios a las que voy. Puede ser resumida en siete palabras…”Haz que tu dinero trabaje por ti.”

La semana pasada te enseñé a fijar presupuestos efectivos para que al fin de mes te quede un poco de dinero extra. Ahora te enseñaré cómo convertir ese dinero en tu esclavo, pero entes que nada…

¿Qué significa exactamente poner al dinero a trabajar por ti?

Siempre habrá respuestas diferentes, pero la esencia de la frase se refiere a la adquisición de activos que generen rendimientos favorables en piloto automático sin necesidad de tu presencia. En otras palabras, invertir.

¿Bueno, y cual es el riesgo de invertir?

Depende, el riesgo varía según la edad. Por ejemplo, si estás en tus veintes tienes una capacidad de riego mucho mayor a comparación a las personas que están en los cincuentas. ¿Por qué? Porque si estás en tus veintes y lo pierdes todo, tienes toda una vida por delante para recuperarte. En cambio, habría que ser más conservativo si estuvieras en tus cincuentas debido a que la capacidad laboral disminuye conforme pasan los años y se vuelve más difícil recuperarse. Se puede comenzar a invertir a cualquier edad, pero entre más joven comiences, más riqueza generarás.

Te quiero preguntar algo…

¿Caminarías si pudieras volar?

¿Entonces por qué ahorrar cuando puedes invertir?

Verás el ahorro es lineal, la inversión exponencial. En pocas palabras, si ahorras, tu dinero se va a sumar. Si inviertes, tu dinero se va a multiplicar.

Ya que comprendiste esto, es ahora de explicarte cual es el verdadero beneficio de empezar a invertir joven. Te presento lo que Albert Einstein llamaba la octava maravilla del mundo: El interés compuesto.

El interés compuesto es el concepto de sumar el interés obtenido de una inversión, a la cantidad inicial que se invirtió, para posteriormente reinvertirlo y generar interés sobre la nueva suma de dinero.

Un sencillo ejemplo:

Supongamos que el primero de enero del 2016 invertí mil dólares. Al final del año, suponiendo que mi inversión tuvo un rendimiento del 10%, tendría 1,100 dólares. Todo bien hasta aquí. Ahora dejo el dinero en mi cuenta de inversión sin tocarlo para que se vuelva a invertir en el 2017.

Al final del 2017 voy a generar interés no sólo de los mil dólares que decidí invertir la primera vez, sino también de los 100 dólares que me generó la inversión en el 2016. Al final del 2017, manteniendo el mismo rendimiento del 10%, tendría 1,210 dólares.

Esto no parece muy atractivo, pero deja te doy un ejemplo que te sorprenderá. Supongamos que hoy decido invertir 1,000 dólares en un portafolio de inversión bien diversificado y cada mes voy sumando 150 dólares a mi inversión inicial. Hago esto por 30 años con un rendimiento anual del 10%. Al final de los 30 años tendré $329,343.31.

Aquí una gráfica para explicarte perfectamente como funciona:

Podrás estar pensando, bueno pero 30 años es mucho. Lo es, pero el tiempo va a pasar de cualquier manera. Recuerda que el dinero estará trabajando completamente para ti y sólo tendrás que dedicarle 150 dólares de inversión y unas 5 horas de tu tiempo al mes. ESO ES TODO. Sin duda alguna es una gran manera de asegurar tu riqueza a futuro si me preguntas a mí.

“Pero Gibér, yo quiero más que eso. ¿Cuanto tiempo tendría que pasar para ser millonario?”

Si no tocas el dinero y lo sigues invirtiendo de la misma manera, 12 años más.

Aquí continúa la gráfica:

Este es el poder del interés compuesto y la esencia de poner al dinero a trabajar por ti. Para nada es la manera más rápida o divertida de volverte millonario, pero casi garantiza que lo serás si empiezas a invertir joven y eres constante con tus inversiones. Para terminar, te dejo con la frase completa de Albert Einstein:

“El interés compuesto es la octava maravilla del mundo. Quien lo entiende lo gana… quien no lo entiende lo paga…”

¡Hasta la próxima!

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